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CAUSAS Y EFECTOS. DINÁMICAS Y COSTUMBRES.

Causa es a dinámica como efecto es a costumbre.

Las causas producen efectos.
Las dinámicas generan costumbres.
Después de mucho tiempo haciendo lo mismo, con esa dinámica,  generamos una costumbre.
Decimos, estamos acostumbrados a hacer las cosas de esta forma.  ” Aquí, lo hacemos así “.
Si el rango es muy importante, entonces, …
Hay que convertir en Ley lo que en el pueblo es costumbre.
Hay que legislar. Ya se convierte en ORDEN SUPERIOR.
También decimos,  está enfermo porque tiene fiebre. No señor, la fiebre es el efecto, no la causa. La causa puede ser una neumonía, …y eso produce un efecto que es la fiebre.
En nuestra economía, el efecto es la crisis, es la rdida de empleo (precariedad laboral), …
La causa, siguiendo con el ejemplo, es que tenemos una neumonía, es el arrastre producido por la situación, sobre todo de las entidades financieras, arrastradas seguramente por el subsector inmobiliariosector de la construcción.
La dinámica, son los recortes,  son las medidas que adoptamos para intentar solucionar el efecto, aunque muchas veces para apagar el fuego arrojamos más brasa, más combustible.
La costumbre, que es lo malo, es que nos hemos habituado a ello, estamos todos acostumbrados a que esto suceda, ya no nos sorprende en absoluto esta situación. También antes nos habíamos acostumbrado a vivir muy bien, con un endeudamiento terriblemente por encima de nuestras posibilidades, nos creímos todos ricos.
Lo que tenemos que cambiar son las dinámicas, para que las causas produzcan efectos que arrastren, que barran esas costumbres.
Cuando acabemos con los objetivos prioritarios de cumplimiento de déficit, esperamos poder acometer otros no menos importantes que mejoren la economía del bienestar.
Aunque bien es cierto que en economía, en organización, al igual que en cirugía hay un principio básico que dice, que si tienes que cortar, házlo lo antes posible y de forma suficiente. A veces por salvar un dedo perdemos una mano entera.
Esperemos que no hayamos cortado más de la cuenta y que no se nos haya ido ninguna mano.
¡ Seguro que hay una puerta a la esperanza !
Fdo. Eduardo Aznar Berruezo.
Doctor en Económicas.

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